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Realidad de los niños dotados de Puerto Rico.

 

 

La Asociación de Padres de Niños Dotados de Puerto Rico (APRENDO) tiene como objetivo primordial el defender los derechos a la educación que tienen los niños con una inteligencia superior. Actualmente en Puerto Rico no existen programas especializados para atender esta población.

 

La APRENDO buscar proteger los derechos de los niños dotados, muy en especial aquellos que tiene un coeficiente de inteligencia (IQ) de 130 ó más. ¿Porqué los de 130 ó más? El 130 es el número promedio más utilizado internacionalmente.

 

Existen distintos tipos de dotación. Están los dotados en deportes como baloncesto, gimnasia, beisbol, pista y campo, natación, etc. También están los dotados en artes como en el dibujo, la pintura, la actuación, la música, el teatro y otras vertientes. Para los dotados en deportes existen en Puerto Rico muchas canchas, parques y piscinas en donde pueden desarrollar sus talentos. Para los dotados en artes, existen las escuelas de artes plásticas, teatros, escuelas y conservatorios de música, museo, exhibiciones, entre otras para demostrar sus talentos. Pero para los talentosos intelectualmente hablando, no existen ‘canchas’, ni 'teatros' en donde puedan desarrollarse. Ni siquiera existen programas educativos, ni currículos universitarios en donde se cubra a cabalidad el tema de la sobredotación intelectual.

 

Históricamente, socialmente y educativamente hablando, se ha entendido que los niños y jóvenes con inteligencia superior no necesitan atención especial. Como son entes diferentes que piensan, actúan y aprenden de manera diferente no requieren de esta ayuda especial.

 

En ocasiones son sus familiares su único punto de apoyo, esto cuando los padres reconocen las capacidades de sus hijos. Cuando los padres y los maestros no tienen el conocimiento sobre lo que significa ser dotado intelectual, y tampoco sirven de apoyo a sus hijos y estudiantes aquí es donde comienzan a surgir los males sociales.

 

Cuando hablamos de los problemas sociales de nuestro país nos preocupamos por resolver lo que surge de día a día. Siempre estamos reaccionando a cada situación, a cada emergencia. En ocasiones nos dedicamos a resaltar y promulgar la problemática existente, incluso nos dedicamos a criticar y a evaluar resultados; a veces, sin bases, ni fundamentos. En raras ocasiones proveemos soluciones viables para minimizar, resolver o evitar los problemas.

 

Después de varios años y décadas de evaluación se ha determinado que el proceso educativo necesita cambios radicales. Cambios que motiven al estudiantado, que lo estimulen y lo inspiren a ir más allá de sus capacidades físicas y/o mentales. Cuando se presentan alternativas viables, podemos :

  • Disminuir la criminalidad

  • Disminuir el hacinamiento carcelario

  • Disminuir la deserción escolar

  • Disminuir los problemas mentales

  • Disminuir casos de suicidio infantil y juvenil

  • Reducir costos en programas de rehabilitación

  • Reducir costos en instituciones penales

Este plan de trabajo tiene que ser uno concertado, planificado y atacando de frente con urgencia. La realización de estudios puede ser muy buena y efectiva para conocer el problema, sus consecuencias y resultados. Pero de antemano reconocemos que la problemática existe, lo que se necesita es un equipo de trabajo comprometido a resolverla.

 

Cuando se habla del proceso educativo, buscamos las alternativas que más se ajustan a la realidad en que vivimos. Se provee material educativo para gran parte de la población y se encarrila una educación general que puede ser funcional para gran parte de la población estudiantil.

 

Ahora, ¿qué sucede cuando se olvida parte de la población estudiantil y no se le proveen las alternativas necesarias? Esto sucede con los casos de educación especial, los niños con autismo y los niños con Síndrome de Down. ¡Claro! Es necesario proveerle servicios a esta población con unas necesidades especiales. Sin embargo, cuando hablamos de los niños dotados, mucha gente piensa que estos niños no necesitan una educación especial.

 

Si bien es cierto que estos niños aprenden con facilidad, también es cierto que tienden a aburrirse con facilidad en el salón de clases. En muchos casos, los maestros se niegan a hacer excepciones dentro del salón, otros se niegan a atenderlos, mientras que otros sencillamente lo refieren como niños con problemas de aprendizaje. Por ejemplo, ha habido casos de niños excepcionales que han sido mal identificados como niños con déficit de atención e hiperactividad. En ocasiones son drogados o medicados para calmarles esa sed de conocimiento que poseen. ¡...y luego les decimos que no usen drogas!

 

Cuando hablamos de “Déficit de Atención” hay que tomarlo con pinzas, hay ocasiones en que el problema realmente existe en los niños. Pero, también hay situaciones (y son muchas) donde el problema de atención está en los maestros y hasta en los padres. El mensaje informativo hay que llevarlo a todos lo niveles. Desde el hogar, la comunidad, hasta la escuela. Se tiene que adiestrar e informar adecuadamente a nuestra sociedad.

 

Pero todavía no entramos a la realidad del problema. En los Estados Unidos se ha identificado que un 30% de los desertores escolares fueron niños dotados. No queremos ni siquiera imaginar ¿cuántos pueden ser en Puerto Rico? En muchos países de Latinoamérica existen programas para esta población. En países como México, Chile, Argentina y hasta República Dominicana, el gobierno tiene el compromiso de adiestrar a los maestros para lidiar con esta situación. Estos gobiernos también proveen para que los derechos a la educación que tienen estos niños sean avalados...

 

Lamentablemente en Puerto Rico no existe ningún programa para los niños dotados. De hecho existen varias escuelas o colegios que se venden como que tienen programas para dotados y la realidad es que dicho programa no existe. ¡Ojo con ellos!

 

En otros estudios realizados se ha determinado que un 16% de los jóvenes en instituciones penales también fueron niños dotados. En muchos casos sin identificar por los padres y/o maestros.

 

Cada día nuestros niños sufren del aburrimiento escolar, la falta de motivación, falta de un currículo dinámico, falta de un método con objetivos claros y falta de un currículo diferenciado. Esto lleva a nuestros niños al fracaso, la frustración, la deserción escolar, las drogas hasta el suicidio. Una vez ya dentro del grupo de desertores escolares, lo único que nos queda es ofrecerles cursos de rehabilitación ya muchos de ellos han entrado a alguna faceta del crimen. Pongámonos a pensar de los grandes crímenes sin esclarecer, los grandes robos, las grandes estafas, los grandes escándalos financieros. ¿Fueron realizados por mentes comunes y corrientes o por mentes prodigiosas? ¿No creen ustedes que estas mentes fueron desviadas al mal uso, por la falta de motivación o de comprensión social? Es tiempo de trabajar por el futuro de nuestro país.

 

Estadísticamente se determina que para el área de Latinoamérica y el Caribe la población dotada esta entre 2% a 2.4%. Esto significa que si el Departamento de Educación tiene 600,000 niños, estamos hablando de 12,000 a 14,400 niños sin identificar y obviamente sin atender. Si a esto le añadimos que en el sistema de educación privada hay cerca 400,000 estudiantes más sin atender, el problema se agrava. Estaríamos hablando de sobre 20,000 estudiantes sin recibir una educación de acuerdo a sus necesidades.

 

Le preguntamos al gobierno, ¿cuándo van a comenzar a hacer algo por los niños dotados? Acaso están esperando a que suceda lo mismo que con los niños de educación especial.

 

 

"La gente es maravillosamente tolerante. Perdona todo excepto al genio."
Oscar Wilde.